De álbumes y otros bienes de consumo

 



Recientemente se ha generado una polémica y un debate por la alianza público-privada entre el Ministerio de Educación Pública de Costa Rica (MEP) y la empresa DIPO (distribuidor autorizado de PANINI) en razón de los álbumes de próximo mundial de futbol organizado por la FIFA. 

Incluso en medio de la polémica se estimó que una familia receptora del álbum podría tener un cargo en sus gastos de alrededor de cien mil colones.

Todo esto me hizo pensar en los mundiales de los primeros años de mi vida y los respectivos álbumes que nunca pude completar, quizás por eso dejaron de ser un seductor para el consumo en mi vida, aunado a la comprensión paulatina de que son “un gasto innecesario”… de ahí que ahora, cuando están de moda por la cercanía del mundial y la polémica ya indicada haya decidido escribir un poco sobre estos objetos.

También en medio de esa polémica volví a escuchar “Pleisteichon” de Buena Fe (https://youtu.be/THAPPc5YlOY?si=gvG7YcMywf5Gd1Q8) y me resonó su frase “que eso cuesta lo que la casa, con nosotros dentro”).

Sin duda los álbumes del Mundial en su generalidad y en la alianza de la polémica son un aliciente para el consumo (un cubo de postales ronda un precio de ₡65000 -unos $140.69-); y esto me ha generado preguntas diversas relacionadas con la formación de los hábitos de consumo y la responsabilidad personal y social en esa fase de la actividad económica que ha desbordado sus fronteras y hasta se ha convertido en dadora de condiciones para ser y ser tomado en cuenta en nuestra sociedad, porque si no consumimos no somos…


Mientras tanto alentamos hábitos de consumo exacerbados, y se nos olvida que “solo hay una única crisis socioambiental” (como decía el Papa Francisco en la encíclica Laudato Si’).

¿Será que desde la socialización escolar queremos personas que asuman que su forma de ser y existir en la sociedad es la vía del consumo? ¿Cuántas familias tendrán uno de esos álbumes en sus manos y musitarán muy bajito las frases de Buena Fe:

 “Ya yo hable en mi casa a ver si podían

Y hablaron por un rato de cuanto es que me querían

Pero dejando claro que en eso no hay invento

Que eso cuesta lo que la casa con nosotros dentro”


Me resisto a creer que sigamos pensando que nuestra ciudadanía dependa solamente de nuestros hábitos de consumo…

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