Cuaresma y las prácticas cuaresmales
El tiempo de Cuaresma, inicia con el Miércoles de Ceniza y se prolonga por cuarenta días. Es un tiempo litúrgico que enfatiza la llamada a la conversión y la necesidad de la penitencia. Desde su inicio, este tiempo cuaresmal, que nos prepara para vivir la Pascua de Jesucristo en sus celebraciones anuales, nos recuerda una serie de prácticas que contribuyen a disponernos para dejar que Dios nos convirtiera y vivamos una auténtica penitencia. Entre ellos se encuentran la oración, la limosna y el ayuno. Pienso en la oración, siguiendo a Santa Teresa de Ávila, como experiencia de encuentro con el Señor para dejarnos amar por Él, que con todo que conoce quiénes somos y qué hemos hecho, nos ofrece su amor misericordioso. En cuanto a la limosna, pienso en ella como una invitación de dos direcciones: nos ayuda a descubrir la generosidad de Dios con nosotros y, nos llama a compartir con justicia los bienes recibidos, de tal manera que podamos vivir la caridad como virtud teologal y como “ley de...